La idea

Organizado por Homeaway con el objetivo de promocionar el poniente granadino y la Subbética cordobesa así como la experiencia de hacerlo en alojamiento de propietarios de la zona. Los invitados fuimos 5 bloggers – 3 de viajes y 2 de bitácoras de moda-
Los bloggers:
@Avistu de Viajablog
@Piccavey o Molly de piccavey.com
Esther Palma de Ep Comunicación estherpalma.blogspot.com.es
Bárbara Saborido de informodate.blogspot.com.es
y yo mismo, @Rumorismo de rumorismotravel.com

 

 

El plan

el blog trip transcurrió en dos días y medio en la frontera invisible de Córdoba y Granada. Andalucía ahora, antes Al-Andalus.

Día 1, Poniente Granadino

Recién llegadas al aeropuerto de Granada en un vuelo tempranero nuestro chófer Jose Antonio (uno más de la partida) y la organizadora del evento, Laura Rivera, nos llevaron directos a imbuirnos en la gastronomía del Poniente granadino primero en un desayuno con productos locales en el Cortijo de Huértor Tájar  y después con una visita a la cooperativa donde se cultivan y recogen los reconocidos espárragos de la zona. Nuestro cicerone fue Juan Punquiles (@juanpunquiles), propietario del establecimiento rural, La Casería, donde pasaríamos nuestra primera noche en el Poniente Granadino, un promotor apasionado de esta zona: la última frontera del Al-Andalus.

La inmersión en la cultura social y gastronómica continuó con la visita a una fábrica de embutidos en Sierra Parapanda, donde además degustamos manjares de cerdos alimentados a base de olivas: otro producto, que por estos lares es líquido oro.

Terminando nuestra ruta en el poniente conociendo el enclave que fue la última frontera del Al-Andalus: dominando el pueblo de Riofrio, se alza aún imponente la Iglesia antes Fortaleza arábe, el Centinela, hoy un centro de Interpretación de la historia única de una Península que ha intentado borrar que durante más de setecientos años fue “infiel”, y más que en ningún sitio lo saben en Montefrío.

Aún hubo tiempo para conocer un parque natural, La Peña de los Gitanos, llamada así porque estuvo en manos de esta étnia durante varios años por decreto real. Hoy está cuidada por otra centinela, Paqui, un auténtico personaje por el que ya merece la pena venir a ver este entorno natural; por si los cientos de dólmenes y menhires megalíticos no te parece suficiente razón.

 

Día 2, Subbética cordobesa

Ya en tierras cordobesas estuvimos en Loja, pueblo de celuloide, pues un fotograma de una película de los hermanos Marx muestra el perfil del pueblo: la leyenda que explica el porqué es confusa y abierta a interpretaciones.
Loja además tiene miradores desde los que se contempla el parque natural de la Subbética y donde personajes reales ya mitificados como Moraima lloraron la eterna guerra contra los cristianos y sus consecuencias. Un archivo histórico revela historias del ayer y hoy de Loja: un balcón desde el que contemplar tierras fronterizas.

Combinando de nuevo, visitas temáticas con otras más gastronómicas (y sociales) visitamos la picifactoría de Riofrio, pionera en Europa, donde se crían esturiones tan grandes y antediluvianos como inofensivos. También rentables, pues de sus huevos sale el codiciado caviar, y de sus espinas se desprende la deliciosa carne que surte los restaurantes de la zona: un punto denominado de interés gastronómico.

Seguimos hasta Priego de Córdoba, tierra de agua y fuentes, de aceite dorado con barrios de casas de cal blanca, cuidadas por los propios vecinos que mantienen frescos claveles y embrujo andaluz.

Terminamos, por fin, cenando en nuestro alojamiento, La Presa, donde su propietaria Carmen nos hizo sentir como en casa y nos explicó la historia romántica que ocultan las paredes de este antiguo Cortijo convertido por su esfuerzo en una casa rural ideal para escapar de nuestra realidad urbana.

Día 3, volvemos a la ciudad:

Nos desperezamos con una clase de yoga con vistas al parque natural de la Subbética; organizan estas actividades para sus clientes, además de otras que también probamos, como el tiro al arco.

Y para terminar igual que al llegar: festín gastronómico en el Caserío de Iznajar.
Después los 5 privilegiados que pudimos conocer estos parajes y conocernos entre nosotros, partimos a nuestras vidas desapegadas de espárragos, aceites, e incluso de los que producen estos manjares: las gentes.

La evaluación del Blog Trip

Positivo:

  • Combinar bloggers de diferentes ámbitos creó un ambiente más creativo y abierto a disfrutar de diferentes aspectos
  • La combinación de visitas paisajísticas con otras más experienciales de contacto con las gentes y productos fue muy rico. Así como el contacto directo con los propietarios de los alojamientos: La Presa y La Casería
  • La mayúscula gastronomía

Negativo:

  • Agenda excesivamente apretada que a veces dificultaba el asimilar experiencias y menos aún tomar notas mentales o fotos elaboradas.
    Poca flexibilidad y tiempo libre para salirse del orden de actividades (si bien es cierto que la movilidad en estos entornos sin coche es sumamente difícil)
    Quizá este viaje no está recomendado para urbanistas fundamentalistas.

Rumorismo Travel (RT) es un blog sobre viajes y pósters vintage, escrito por Juan A. R. Gamero